Convertir de mayúsculas a minúsculas

Pega el texto, toca un formato y cópialo. Este conversor sabe que la frase española empieza en «¿» y que la Á sigue siendo una letra, que es justo donde fallan los demás.

Conversor de mayúsculas y minúsculas con las reglas del español

Resultado (ejemplo)
llegó el informe del inegi. ¿lo vio begoña?

Baja todo el texto, sin excepciones.

43 caracteres 36 sin espacios 8 palabras 2 oraciones 1 líneas

Ajustes

Qué le pasa a tu texto

  • La tilde partiría la palabra en dos

    El método corriente trata la tilde y la eñe como si no fueran letras, ve ahí un corte de palabra y sube la letra siguiente.

    Método corriente: Llegó El Informe Del INEGI. ¿Lo Vio BegoñA?

    Aquí: Llegó El Informe Del INEGI. ¿Lo Vio Begoña?

  • Hay 1 frase que empieza en ¿ o ¡

    El signo de apertura no cierra nada, así que el método corriente no ve ahí un comienzo de frase y deja la palabra en minúscula.

    Método corriente: Llegó el informe del inegi. ¿lo vio begoña?

    Aquí: Llegó el informe del INEGI. ¿Lo vio Begoña?

  • 1 sigla protegida

    INEGI. Se quedan como están, y una sigla escrita entera en mayúscula tampoco lleva tilde.

Las reglas de dónde va la mayúscula salen de la ortografía académica de la RAE y la ASALE. Todo se calcula en tu navegador: nada de lo que pegues sale de tu equipo.

Copiado al portapapeles

Cómo pasar de mayúsculas a minúsculas

  1. 1

    Pega el texto en la caja

    Da igual el tamaño: una palabra, un correo entero o diez páginas pegadas de un PDF. Nada de lo que pegues sale de tu equipo, porque la conversión ocurre dentro del navegador.

  2. 2

    Elige uno de los ocho formatos

    Los ocho se ven a la vez, sin desplazar nada. Cada nombre está escrito en el formato que aplica, y debajo del resultado hay una línea que explica qué hace el que tengas puesto.

  3. 3

    Revisa el aviso y copia

    El panel de abajo te dice qué encontró: siglas que dejó quietas, abreviaturas que no confundió con un punto final y qué habría roto un conversor corriente.

Por Letras Bonitas Revisada el

Los ocho formatos, con el mismo texto en los ocho

Convertir mayúsculas a minúsculas es una sola operación; lo que cambia es para qué. Hay quien llega a bajar un documento entero, quien viene a arreglar un párrafo que le llegó a gritos, quien necesita poner en minúsculas una columna exportada de un sistema viejo y quien solo quiere cambiar de mayúsculas a minúsculas los encabezados de un trabajo. El convertidor de arriba tiene ocho botones por ese motivo, y esta tabla es para elegir el tuyo sin ir tocándolos de uno en uno. La frase de ejemplo lleva de todo a propósito: una tilde, una eñe, una sigla y una pregunta, porque son los cuatro sitios donde los conversores se rompen.

FormatoQué hace«llegó el informe del INEGI. ¿lo vio Begoña?»
minúsculasBaja todo, sin excepcionesllegó el informe del inegi. ¿lo vio begoña?
MAYÚSCULASSube todo, con sus tildesLLEGÓ EL INFORME DEL INEGI. ¿LO VIO BEGOÑA?
Tipo oraciónUna mayúscula al empezar cada fraseLlegó el informe del INEGI. ¿Lo vio Begoña?
Título en españolSolo la primera palabra del renglónLlegó el informe del INEGI. ¿lo vio Begoña?
Título a la InglesaTodas menos artículos y preposicionesLlegó el Informe del INEGI. ¿lo Vio Begoña?
Cada PalabraTodas arriba, como un letreroLlegó El Informe Del INEGI. ¿Lo Vio Begoña?
aLtErNaDoAlterna letra sí, letra nolLeGó El InFoRmE dEl InEgI. ¿lO vIo BeGoÑa?
iNVERSOLe da la vuelta a lo que hayLLEGÓ EL INFORME DEL inegi. ¿LO VIO bEGOÑA?

Fíjate en la columna de la derecha en las filas tercera y cuarta. «Tipo oración» sube la ele de «lo» y «Título en español» no. No es un descuido: un párrafo tiene varias frases y cada una empieza con mayúscula, mientras que un título es una unidad entera aunque lleve un signo de interrogación en medio. De ahí que el modo de título trabaje por renglones, uno por línea, y el de oración lo haga por frases. Si pegas una lista de títulos de libros a gritos, uno por línea, el segundo botón es el que hace el trabajo de golpe.

Un apunte de vocabulario, porque cada herramienta bautiza esto a su manera. Lo que aquí se llama «tipo oración» aparece en otros sitios como mayúscula después de punto, y ese nombre es precisamente el que delata el problema: en español la frase también empieza detrás de un signo de apertura, y a veces empieza sin que haya ningún punto delante. Da igual la etiqueta del botón; lo que importa es qué considera el programa que es el principio de una frase.

Los ocho funcionan en las dos direcciones sin cambiar de página: de mayúsculas a minúsculas y de minúsculas a mayúsculas con los mismos botones. Y mientras escribes, la caja lleva la cuenta de cinco cifras: caracteres, caracteres sin espacios, palabras, oraciones y líneas. También hace, por tanto, de contador de palabras y de contador de caracteres sin abrir otra pestaña, sin registro y sin instalar nada.

Las mayúsculas sí llevan tilde

Esta es la duda que más gente trae a una página de mayúsculas, y la respuesta es corta: sí, siempre. Las reglas de acentuación no cambian según la caja de la letra. Se escribe ÁLVARO, LEÓN y ANTIGÜEDAD, con su tilde y con su diéresis, exactamente igual que en minúscula.

La creencia contraria tiene una causa concreta y bastante entrañable. Las máquinas de escribir mecánicas subían el carro para las mayúsculas y la tilde no cabía encima sin pisar el renglón de arriba, así que en la práctica se dejaba de poner. Después vinieron las imprentas con matrices limitadas y la costumbre se quedó. La propia RAE lo dice sin rodeos: era una limitación técnica, hoy no existe, y por tanto ya no hay justificación para saltarse la regla.

Hay una excepción y conviene tenerla clara porque afecta a esta herramienta. Las siglas escritas enteras en mayúscula no se acentúan. Es CIA y no CÍA, es BCE y no BCÉ. El motivo es que una sigla no se lee como palabra sino como una cadena de iniciales, y las iniciales no arrastran la acentuación de la palabra de la que salieron. De ahí que el botón de MAYÚSCULAS de arriba sube las tildes que tú escribiste, pero nunca le añade una a una sigla: si escribes ONU sale ONU.

Y una confusión que conviene deshacer aquí, porque manda a mucha gente al sitio equivocado: las versalitas (ᴠᴇʀsᴀʟɪᴛᴀs) no son mayúsculas. Tienen forma de mayúscula y altura de minúscula, y no salen de convertir la caja sino de sustituir cada letra por otro carácter Unicode distinto. Si es eso lo que buscabas, está en el generador de letras pequeñas; ninguno de los ocho botones de arriba lo hace, ni debería.

Un aviso práctico para quien llegó buscando cómo quitarlas. Bajar un texto a minúsculas no le quita las tildes, y no debería: son dos operaciones distintas y confundirlas es lo que deja «cancion» donde tenía que haber «canción». Quitar acentos sirve para un nombre de archivo, para un correo electrónico o para un identificador de usuario, no para un texto que va a leer una persona.

El error que rompe el español: la tilde parte la palabra

Aquí está el motivo real de que esta página exista, y es un detalle técnico con consecuencias visibles en cualquier texto en español.

La forma habitual de capitalizar palabras en JavaScript es buscar los «límites de palabra» del texto y subir la letra que viene después de cada uno. Funciona perfecto en inglés. El problema es que ese concepto de límite de palabra viene de la época en que la informática solo contemplaba el alfabeto inglés: para ese mecanismo, la á y la ñ no son letras. Son otra cosa, algo a medio camino entre un símbolo y un signo de puntuación.

Y si la tilde no es una letra, entonces hay un corte de palabra justo antes y justo después de ella. El resultado es que la letra siguiente al acento se sube como si empezara una palabra nueva:

EscribesSale en un conversor corrienteDebería salir
ángel muñozáNgel MuñOzÁngel Muñoz
mañana en el corazónMañAna En El CorazóNMañana En El Corazón
josé maría núñezJosé MaríA NúñEzJosé María Núñez
la última canciónLa úLtima CancióNLa Última Canción

No es un caso raro de laboratorio. Le pasa a cualquier palabra española con tilde o con eñe, que son casi todas las que importan: años, señor, canción, mañana, María, España, niño, corazón. El 31 de agosto de 2026 revisamos los siete conversores que aparecen arriba en Google para esta búsqueda ejecutando su propia lógica publicada sobre texto en español, y dos de ellos siguen capitalizando así.

La solución no tiene mérito ninguno una vez que sabes cuál es el fallo: en lugar de buscar límites de palabra, se recorta la primera letra de cada palabra y se sube esa. Lo llamativo no es que sea difícil, es que casi nadie lo revisó nunca en español. Escribe arriba cualquier palabra con acento y el panel del final te enseña las dos salidas, una encima de otra, sobre tus propias palabras.

En español la frase empieza en «¿», no después

El segundo fallo es más bonito, porque no es un descuido de programación sino un idioma metiéndose donde no lo esperaban.

Un conversor de «tipo oración» busca dónde termina una frase (un punto, un cierre de interrogación, un cierre de exclamación) y sube la primera letra que encuentra a continuación. Es la definición razonable si tu idioma es el inglés, donde la frase empieza directamente por la palabra.

El español abre las preguntas y las exclamaciones con un signo propio, «¿» y «¡», que no existe en casi ningún otro alfabeto. Ese signo no es un punto, ni un cierre de nada: es el principio. La norma académica lo resuelve diciendo que los signos de apertura son transparentes para la mayúscula. Ni la quitan ni la ponen: es como si no estuvieran, y la palabra que va detrás lleva mayúscula si le toca por empezar el enunciado.

Casi ningún motor lo contempla, y el fallo tiene dos formas distintas según cómo esté escrito:

Cómo está hecho«¡órale! qué padre. ¿vienes?» sale
Busca la letra tras el punto o el cierre¡órale! Qué padre. ¿vienes?
Sube el primer carácter que no sea espacio¡órale! Qué padre. ¿vienes?
Solo mira los puntos, ignora ! y ?¡órale! qué padre. ¿vienes?
Trata «¿» y «¡» como transparentes¡Órale! Qué padre. ¿Vienes?

La segunda fila es la más interesante de las cuatro. Ese motor sí quiere subir la primera letra de la frase, pero sube el primer carácter que se encuentra sin comprobar si es una letra, y el primer carácter es el «¿», que no tiene mayúscula. El signo se come la mayúscula y la palabra se queda abajo. De los siete conversores que revisamos, seis fallan de una de estas tres maneras. El único que lo hace bien es un sitio argentino que no aparece en las primeras posiciones.

Aquí hay además un tercer detalle que nadie contempla y que se nota mucho en texto real: el punto de una abreviatura no termina una frase. «Pan, leche, etc. y nos vamos» no son dos oraciones. Los conversores que solo buscan puntos te devuelven «Etc. Y nos vamos» con las dos mayúsculas de más. Arriba hay una lista de las abreviaturas españolas corrientes (Sr., Dra., Av., núm., pág., etc., EE. UU.) y de los números con decimales, para que el punto de «3.14» no parta la frase en dos.

Tipo título: el español y el inglés no capitalizan igual

Todos los conversores del ramo llevan un botón que sube la inicial de todas las palabras. Ninguno avisa de que en español eso está mal para un título.

La norma de la RAE y de la Asociación de Academias es clara: en el título de cualquier obra de creación, sea un libro, una película, una canción o un programa de radio, se escribe con mayúscula inicial solo la primera palabra, más los nombres propios que lleve dentro. Todo lo demás va en minúscula.

ConvenciónEjemplo
Español, según la normaCien años de soledad
Inglés, aplicado al españolCien Años De Soledad
Inglés bien hecho, sin átonasCien Años de Soledad

La segunda fila es lo que devuelve casi cualquier herramienta. La tercera es lo que devuelve el conversor internacional mejor construido del sector, que sí baja las preposiciones, porque lleva una lista con «de», «por» y «según», pero se olvidó de los artículos, así que le deja «Los» y «La» subidos. Y ninguna de las dos es la forma española.

Arriba hay dos botones y no uno por ese motivo. Título en español deja bajo todo menos la primera palabra, que es lo correcto para citar una obra o para arreglar una lista de títulos que venía a gritos. Título a la inglesa hace la versión anglosajona con una lista de átonas completa, con artículos, preposiciones y conjunciones, que es lo que quieres si estás escribiendo el nombre de una marca, un encabezado de tabla o algo pensado para un público que espera esa convención.

Lo que ninguno de los dos puede hacer es adivinar los nombres propios. No hay forma de saber que en «vivir en méxico» hay un país y en «vivir en paz» no lo hay. Lo único aprovechable es el rastro que ya trae tu texto: si lo pegas con mayúsculas y minúsculas mezcladas, las mayúsculas que estén en mitad de una frase las puso una persona que sabía lo que hacía, y esas se respetan. Si lo pegas todo abajo o todo a gritos, no hay rastro que leer y te lo decimos en pantalla en lugar de inventar.

Llobregat, no LLobregat

Un detalle pequeño que delata a las herramientas hechas sin mirar el español. En los dígrafos —esos pares de letras que suenan como una sola: ch, ll, gu y qu— solo sube el primer componente cuando la palabra empieza así. Es Chile, Guinea, Llobregat y Quito. Nunca CHile ni LLobregat.

La regla cambia si la palabra va entera en mayúscula: ahí sí suben los dos, CHILE y LLOBREGAT. Y hay un tercer caso, poco frecuente pero real, en las siglas: se escribe PCCh para el Partido Comunista de China, con la hache en minúscula, precisamente para que se vea que ahí hay un dígrafo y no dos iniciales de dos palabras distintas.

De paso, una aclaración que sigue haciendo falta: la ch y la ll salieron del abecedario en la ortografía de 2010. No es que se prohibieran, es que dejaron de contar como letras independientes, porque son dos signos que representan un sonido. El abecedario español tiene veintisiete letras y la ñ es una de ellas.

Cómo hacerlo sin salir del programa donde estás

Si el texto ya está dentro de un programa, muchas veces no hace falta pasar por un convertidor de mayúsculas a minúsculas: casi todos traen su propia manera de convertir texto sin salir de ahí. Conviene saber cómo cambiar la caja en cada uno, aunque las opciones nativas sean bastante menos flexibles que las de arriba.

DóndeCómoQué formatos te da
WordSelecciona y presiona Mayús + F3Rota entre minúsculas, MAYÚSCULAS y Cada Palabra
Word, por menúInicio → botón «Aa» del grupo FuenteAñade «Tipo oración» y «Alternar MAY/min»
Google DocsFormato → Mayúsculas → la opción que quierasminúsculas, MAYÚSCULAS y Cada Palabra
Excel y SheetsFórmulas MINUSC, MAYUSC y NOMPROPIOBajar, subir y capitalizar cada palabra
LibreOffice WriterFormato → TextoIncluye «Tipo oración» y versalitas
Páginas webLa regla de estilo text-transformCambia cómo se ve, no lo que hay escrito

Tres advertencias sobre esa tabla, por orden de cuántos problemas causan.

En Word, el atajo Mayús + F3 rota entre tres estados y no incluye «tipo oración», que es justo el que suele hacer falta. Para eso hay que ir al menú. Si trabajas en Mac puede tocarte Fn + Mayús + F3 según cómo tengas configuradas las teclas de función.

En Excel y Google Sheets, NOMPROPIO capitaliza cada palabra a la inglesa, con lo cual un título en español te sale mal aunque la fórmula esté perfecta. Y las tres fórmulas crean una columna nueva: no transforman la original, así que después hay que copiar y pegar solo los valores si querías reemplazarla.

Y el ajuste Limpiar espacios de arriba quita de paso los caracteres invisibles que viajan pegados al texto copiado de un PDF o de una página web. Si te interesa qué son exactamente y por qué un formulario rechaza un texto que se ve perfecto, están catalogados uno a uno en texto invisible.

En una página web, text-transform: uppercase es una regla de presentación. El texto que hay debajo sigue en minúsculas: se ve arriba, pero si lo copias vuelve como estaba, y un lector de pantalla lee lo que hay escrito y no lo que se ve. Sirve para maquetar un encabezado, no para convertir contenido.

Qué no arregla ninguna herramienta

Vale la pena decirlo claro, porque ninguna página del sector lo dice y es lo que más tiempo hace perder.

Un conversor de mayúsculas a minúsculas sabe de ortografía, no de contenido. Puede colocar la mayúscula donde manda la puntuación, respetar los dígrafos y no acentuar las siglas. No puede saber qué palabras de tu texto son nombres propios, y ese es exactamente el trabajo que queda después de bajar un documento que llegó en mayúsculas.

Hay tres sitios donde te va a tocar repasar a mano, y conviene saberlo antes de empezar:

  • Nombres de persona, de lugar y de marca. Si venían en un texto todo en mayúsculas, no dejaron rastro. Esta herramienta protege lo que ya estaba marcado y las siglas que reconoce, y nada más.
  • Los cargos y los tratamientos. «El presidente» va en minúscula en español corriente aunque hables del presidente del país; «Sr.» y «Dra.» llevan mayúscula por ser abreviaturas de tratamiento. Son reglas de estilo, no de puntuación.
  • Los meses y los días. En español van en minúscula: es «lunes» y «marzo», no «Lunes» ni «Marzo». La costumbre de subirlos viene, otra vez, del inglés, y ninguna herramienta te la va a corregir porque no está mal escrito, está mal decidido.

Y si al final resulta que no querías cambiar la caja sino el aspecto de la letra, esa es otra herramienta: la negrita y la cursiva de Unicode cambian el dibujo de cada carácter y no su mayúscula. Para escribir una cantidad con letra, el conversor de números en letras aplica las reglas de la RAE que esta página no toca.

Si el texto es largo, el orden que ahorra más tiempo es este: primero «tipo oración» para dejar la puntuación en su sitio, después una lectura rápida buscando solo nombres propios. Al revés se tarda el doble, porque cualquier conversión posterior se lleva por delante las mayúsculas que acabas de poner a mano.

Preguntas frecuentes

¿Cómo paso un texto de mayúsculas a minúsculas?

Pega el texto en la caja de arriba y toca «minúsculas». Eso baja absolutamente todo, que es lo que quieres cuando vas a volver a formatear el texto tú. Si lo que buscas es dejarlo legible de una vez, toca «tipo oración»: baja todo y vuelve a subir la primera letra de cada frase, incluidas las que empiezan con «¿» o con «¡». Es la diferencia entre un texto en minúsculas y un texto arreglado.

¿Las mayúsculas llevan tilde?

Sí, y no es opinable. La RAE lo repite en cada edición de la ortografía: las reglas de acentuación valen igual escriba usted en mayúscula o en minúscula, así que es ÁLVARO, LEÓN y ANTIGÜEDAD. La idea contraria viene de las máquinas de escribir mecánicas, donde la tilde sobre una mayúscula no cabía sin pisar la letra. Con una computadora ese motivo desapareció hace décadas. La única excepción son las siglas escritas enteras en mayúscula, que no se acentúan nunca.

¿Cómo cambio de mayúsculas a minúsculas en Word?

Selecciona el texto y presiona Mayús + F3. Cada vez que lo hagas el texto rota entre minúsculas, MAYÚSCULAS y Primera Letra De Cada Palabra. Si prefieres el menú, está en Inicio, en el botón «Aa» del grupo Fuente, con la opción «Tipo oración» incluida. En una Mac el atajo puede pedirte Fn + Mayús + F3, según cómo tengas configuradas las teclas de función.

¿Y en Excel o en Google Sheets?

Con fórmulas, porque no hay atajo de teclado. MINUSC(A1) baja la celda entera, MAYUSC(A1) la sube y NOMPROPIO(A1) sube la inicial de cada palabra y baja el resto. Las tres funcionan igual en Excel y en Google Sheets con esos mismos nombres en español. El detalle que se le escapa a mucha gente es que NOMPROPIO capitaliza cada palabra a la inglesa, así que un título en español te queda mal aunque la fórmula esté bien escrita.

¿Se pierden las tildes y la ñ al convertir?

Aquí no. Al subir, la ñ pasa a Ñ y la ó pasa a Ó, que es lo que manda la norma. El problema real está en otro lado y es más difícil de ver: varios conversores del ramo usan un método que trata la tilde como si no fuera una letra, así que parten la palabra por ahí y suben la letra siguiente. «ángel muñoz» les sale «áNgel MuñOz». Escribe una palabra con tilde arriba y el panel te enseña las dos versiones, una debajo de la otra.

¿Por qué mi texto en mayúsculas queda raro al bajarlo?

Porque bajarlo es la parte fácil y lo que se pierde en el camino son los nombres propios. Un programa no tiene forma de saber que en «VIVO EN MÉXICO CON ÁNGEL» hay dos nombres y en «VIVO EN UNA CASA CON ÁNIMO» no hay ninguno. Esta herramienta hace dos cosas al respecto: protege las siglas que reconoce y conserva las mayúsculas que tu texto ya traía en mitad de frase, porque esas las puso una persona. Los nombres que no estaban marcados los tienes que repasar tú, y cualquier página que te diga lo contrario te está mintiendo.

¿Qué diferencia hay entre «tipo oración» y «cada palabra»?

«Tipo oración» pone una sola mayúscula por frase, la del principio, que es como se escribe en español normal. «Cada Palabra» las pone todas, como en un letrero. La segunda casi nunca es lo que quieres para un texto corrido: en español los títulos de libros, canciones y películas llevan mayúscula solo en la primera palabra, así que es «Cien años de soledad» y no «Cien Años De Soledad». Esa forma con todo subido es la convención del inglés, y por eso está aquí con su nombre puesto en un botón aparte.

¿Respeta las siglas como ONU, IVA o INEGI?

Sí, mientras el texto no venga entero en mayúsculas. La herramienta reconoce las rachas de dos a ocho mayúsculas seguidas y las deja quietas al bajar el resto, así que «El PIB según el INEGI» sobrevive intacto. Cuando le pegas un párrafo completo a gritos la protección se apaga sola, y tiene que hacerlo: si todo son mayúsculas, todo parece una sigla y no cambiaría nada. En ese caso te avisa en pantalla para que revises las siglas al final.

¿Hay límite de texto?

No hay límite impuesto. Todo el trabajo ocurre en tu navegador y no se sube nada a ningún servidor, así que el techo lo pone la memoria de tu celular o tu computadora, no nosotros. Textos de varias páginas se convierten al instante. Con documentos enormes puede notarse un parpadeo mientras se recalculan las miniaturas de los ocho botones.

¿Escribir en mayúsculas es gritar?

En un mensaje, sí: es la convención desde los foros de los años noventa y se entiende igual en toda América y en España. En un documento el problema es otro y es medible: un texto largo en mayúsculas se lee más despacio, porque todas las letras tienen la misma altura y desaparece la silueta que el ojo usa para reconocer una palabra sin deletrearla. Por eso el titular de un periódico puede ir en mayúsculas y el cuerpo de la noticia nunca.

Usamos cookies necesarias para que el generador funcione. Si aceptas, también usamos cookies de medición y publicidad para mantener el sitio gratis. Política de cookies.