Convertidor de números a letras

Escribe una cifra y la tienes en palabras al instante: cardinal, ordinal, romano, el importe con letra para un cheque y también al revés, de letras a números.

Convertidor de números a letras

Escribe cualquier cifra y la conviertes en palabras.

Formato
Resultado
Mil quinientos coma cincuenta

También se lee mil quinientos con cincuenta centésimas.

Otras formas de este número
Ordinal
Romano
Fraccionario
Multiplicativo
Colectivo
Con separadores

Todo se convierte dentro de tu navegador. Ninguna cifra se envía a un servidor.

Copiado al portapapeles

Cómo convertir un número a letras

  1. 1

    Escribe la cifra

    Puedes escribirla como la tengas a la mano: 1500, 1,500.50 o 1.500,50. La herramienta reconoce los tres formatos y te avisa cuando un separador puede leerse de dos maneras.

  2. 2

    Elige para qué la necesitas

    Cardinal para texto corriente, Cheque para un importe con moneda, Ordinal para posiciones y Romano para siglos o capítulos. Cada pestaña cambia las opciones que aparecen debajo.

  3. 3

    Ajusta género y formato

    Activa Femenino si la cifra acompaña a un sustantivo femenino y elige mayúsculas, minúsculas o solo la inicial según el documento en el que vayas a pegarla.

  4. 4

    Copia el resultado

    Toca Copiar y pégalo donde lo necesites. En la pestaña Cheque verás además las otras dos formas de escribir el mismo importe, por si tu banco pide otra.

Por Letras Bonitas Revisada el

Para qué sirve escribir un número en letras

Hay tres situaciones en las que no basta con la cifra. La primera es el dinero en documentos: cheques, pagarés, contratos de arrendamiento, recibos de honorarios. La letra existe ahí como seguro antifraude, porque a un 1,500 se le añade un cero en dos segundos y a un MIL QUINIENTOS PESOS no.

La segunda es la redacción formal. Los libros de estilo piden letra para las cifras del cero al nueve y para las cantidades redondas dentro de un texto corrido: treinta mil asistentes se lee mejor que 30 000 asistentes a mitad de un párrafo.

La tercera es la escuela. Pasar de cifra a palabra y de palabra a cifra es de los primeros ejercicios de primaria, y también de los que más dudas dejan después, porque las reglas que gobiernan el apócope y la concordancia casi nunca se explican completas.

Este convertidor cubre las tres. Y las cubre bien, que no es lo mismo: la mitad de las herramientas que hacen esto en español fallan justo en los casos que importan.

Las seis reglas que deciden si tu cantidad está bien escrita

Convertir un número a letras parece mecánico hasta que te topas con uno de estos seis puntos. Todos aparecen en cantidades normales, de las que escribes cualquier día.

Uno se convierte en un delante de un sustantivo

Es la regla que más se rompe. El numeral uno pierde la o cuando va delante del sustantivo que cuenta:

  • Un peso, no uno peso.
  • Veintiún pesos, no veintiuno pesos.
  • Treinta y un pesos, no treinta y uno pesos.

Ese apócope también se aplica delante de mil y de millón, aunque no haya sustantivo a la vista, porque mil y millón funcionan como el sustantivo contado: se escribe veintiún mil, no veintiuno mil, y veintiún millones, no veintiuno millones.

Suelto, sin nada detrás, el numeral sí conserva la forma completa: ¿cuántos hay? Veintiuno.

Y ojo con el acento: veintiún lleva tilde y treinta y un no. Es la misma palabra apocopada, pero veintiún es aguda terminada en n y por eso se acentúa.

Cien y ciento no son intercambiables

Cien cuando el número se acaba ahí, y cuando multiplica a una escala mayor:

CifraSe escribePor qué
100cientermina ahí
100 000cien milmultiplica a mil
100 000 000cien millonesmultiplica a millones
101ciento unosigue algo detrás
150ciento cincuentasigue algo detrás
199ciento noventa y nuevesigue algo detrás

No existe cientos como forma del número 100, y ciento a secas no se usa para nombrarlo.

El femenino cambia dos cosas, y solo dos

Cuando la cantidad acompaña a un sustantivo femenino, cambian el uno final y las centenas desde doscientos:

  • Una persona, veintiuna personas, treinta y una personas.
  • Doscientas casas, quinientas hojas, novecientas piezas.

Cien y los demás numerales no cambian: cien casas, quince casas, mil casas.

Lo que casi nadie resuelve bien es qué pasa cuando la cifra tiene varios tramos. La concordancia la manda el sustantivo que se está contando en ese punto de la cifra, no el sustantivo final:

  • Doscientas mil personas lleva la a, porque ahí las centenas cuentan personas.
  • Doscientos millones de personas no la lleva, porque ahí las centenas cuentan millones, y millón es masculino.

Con el veintiuno que multiplica a mil, la Academia admite las dos: veintiún mil toneladas y veintiuna mil toneladas, con preferencia por la primera. Esta herramienta usa la preferida.

Millón pide de; mil no

Millón, billón y el resto de los -illones son sustantivos, así que se enlazan con el sustantivo contado mediante de:

  • Un millón de pesos.
  • Dos mil millones de habitantes.

Pero ese de desaparece en cuanto la cantidad continúa, porque entonces el sustantivo ya no depende del millón:

  • Un millón quinientos mil pesos. Sin de.
  • Un millón un pesos. Sin de.

Mil nunca lo lleva: mil pesos, jamás mil de pesos.

Mil millones no es un billón

En español el billón es un millón de millones: un uno seguido de doce ceros. Lo que en inglés se llama billion son mil millones, un uno con nueve ceros. Hay tres órdenes de magnitud de diferencia, y es un error que se cuela constantemente en notas económicas traducidas del inglés.

CifraEspañolInglés
1 000 000un millónone million
1 000 000 000mil millonesone billion
1 000 000 000 000un billónone trillion

Conviene añadir una advertencia práctica: este es el punto donde más fallan las herramientas automáticas, y no es hipotético. Al menos uno de los convertidores que hoy aparecen en la primera página de resultados devuelve simplemente «mil» al escribir 1 000 000 000, porque su código trata el bloque de los miles de millones como si fuera el de los miles y se come la palabra millones. Antes de copiar una cifra grande de cualquier herramienta —incluida esta— vale la pena escribir un uno con nueve ceros y comprobar que responde mil millones.

Los decimales tienen dos lecturas, y una de ellas se presta a confusión

La lectura corriente usa coma: tres coma catorce. La lectura exacta nombra la posición: catorce centésimas.

El problema aparece con los ceros a la izquierda. Si al leer los decimales se ignora ese cero, 1.05 y 1.5 acaban sonando igual —«uno con cinco»— aunque uno sea diez veces el otro. Tampoco es hipotético: uno de los convertidores mejor posicionados devuelve exactamente esa misma frase para las dos cifras.

Aquí el cero se pronuncia. 1.05 es uno coma cero cinco, o uno con cinco centésimas; 1.5 es uno coma cinco, o uno con cinco décimas. Debajo del resultado siempre aparece la segunda lectura, que es la que no admite malentendidos.

Una nota práctica sobre cómo escribes tú la cifra: en México y buena parte de América el punto es el decimal y la coma separa los miles (1,500.50); en Argentina, Uruguay y España es al revés (1.500,50). La herramienta acepta las dos. Cuando escribes algo como 1,500, que en un sitio significa mil quinientos y en otro uno y medio, elige la lectura americana y te lo dice debajo del resultado, para que puedas corregirla si querías la otra.

Cómo se escribe una cantidad con letra en un cheque

Este es el uso que más gente busca, y el que más se equivoca. El formato mexicano estándar es:

*** MIL QUINIENTOS PESOS 50/100 M.N. ***

Cuatro piezas, cada una con su motivo:

  1. Todo en mayúsculas. No es un capricho: dificulta alterar una letra sin que se note.
  2. La cantidad y la moneda en palabras. Aquí es donde se aplica todo lo anterior: un peso, no uno peso; un millón de pesos, no un millón pesos.
  3. Los centavos como fracción sobre cien: 50/100. No se escriben con letra. Si no hay centavos se pone 00/100, nunca se deja el hueco vacío.
  4. M.N. por moneda nacional, que distingue el peso mexicano de cualquier otro peso.

Los asteriscos o las rayas a los lados no los exige la ley, pero casi todos los bancos los recomiendan y muchos formatos preimpresos los traen: rellenan el espacio sobrante para que nadie pueda añadir «y quinientos» después de tu cifra. Sirve el mismo criterio en pagarés y recibos.

Por qué la letra pesa más que el número

En México no es una costumbre, es ley. El artículo 16 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito establece que un título cuyo importe esté escrito a la vez en palabras y en cifras vale, en caso de diferencia, por la suma escrita en palabras; y que si la cantidad aparece varias veces con diferencias entre sí, vale por la suma menor.

La consecuencia práctica es directa: si te equivocas en la letra y aciertas en el número, se paga lo que dice la letra. Revísala antes de firmar. Reglas equivalentes existen en los códigos de comercio de otros países de la región.

Las tres formas de escribir el mismo importe

No todos los documentos piden lo mismo, así que la pestaña Cheque genera las tres y te deja ver las dos que no elegiste:

EstiloResultado para 1,500.50Dónde se usa
ChequeMIL QUINIENTOS PESOS 50/100 M.N.cheques, pagarés, formatos bancarios
Con centavosmil quinientos pesos con cincuenta centavoscontratos, actas, texto corrido
Cifra y letra$1,500.50 (mil quinientos pesos con cincuenta centavos M.N.)facturas, cotizaciones, presupuestos

El selector cubre dieciséis monedas de América más el euro, cada una con su plural y su subunidad propios: el sol hace soles, el quetzal hace quetzales, el colón hace colones, el bolívar hace bolívares. Dos son femeninas —la lempira hondureña y la córdoba nicaragüense—, así que ahí sale una lempira y veintiuna córdobas. Y el peso chileno y el guaraní no llevan la fracción sobre cien, porque en la práctica no se usan con centavos.

Números ordinales

Los ordinales indican posición: primero, segundo, vigésimo tercero. Tienen tres particularidades que conviene tener a mano.

Primero y tercero se apocopan delante de un sustantivo masculino singular: el primer día, el tercer piso, el vigésimo primer aniversario. Ningún otro ordinal lo hace: es el quinto piso, nunca el quint piso.

Del 13 al 19 se escriben en una sola palabra —decimotercero, decimocuarto, decimoctavo—, y desde el 21 vuelven a separarse: vigésimo primero, trigésimo segundo. Para el 11 y el 12 conviven undécimo y duodécimo con las formas decimoprimero y decimosegundo, hoy también admitidas.

La abreviatura lleva punto: se escribe 1.º, 2.ª, 1.er, con el punto antes del indicador de género. Las formas 1o, 1ro o sin punto están extendidas pero no son las que recomienda la Academia. La herramienta devuelve la abreviatura correcta junto a la palabra.

Por encima del millar los ordinales siguen formándose —2000.º es dosmilésimo, 21 000.º es veintiunmilésimo— pero conviene ser honesto: esas formas casi no se usan fuera de un ejercicio de gramática. En un texto real se escribe la cifra.

Números romanos

Se escriben siempre en mayúsculas y sin punto: siglo XXI, Felipe VI, capítulo IV, Juegos de la XXXIII Olimpiada. Se usan para siglos, papas y reyes, tomos y capítulos, y actos de una obra.

La notación llega sin trucos hasta 3999. A partir de ahí se recurre a la raya encima, que multiplica por mil: I̅V̅ son 4000. Esta página la escribe con un carácter de subrayado superior combinable, no con un estilo de la página, para que la raya sobreviva al copiar y pegar; en algunas tipografías se dibuja un poco desplazada, que es la contrapartida de que sea texto real y no una imagen.

La conversión funciona en los dos sentidos. Si escribes letras en la pestaña Romano, obtienes la cifra, y el numeral se valida de verdad: IIII, VX y IC se rechazan, porque ninguno cumple las reglas de repetición y resta aunque a simple vista parezcan válidos.

De letras a números

La pestaña Letras a números hace el camino inverso, que es el que suele faltar: pegas «ciento veintitrés mil cuatrocientos cincuenta y seis» y recuperas 123,456.

Está pensada para texto tal como aparece en un documento, así que no exige que lo limpies antes. Da igual mayúsculas o minúsculas, y da igual si los acentos se perdieron al copiar de un PDF. Tolera las palabras que viajan pegadas a un importe —artículos, la conjunción y, el nombre de la moneda—, de modo que «mil quinientos pesos con cincuenta centavos» devuelve 1,500.50 sin que tengas que recortar nada. Si aparece una palabra que no es parte del número, te dice cuál es en lugar de devolver un resultado equivocado en silencio.

También acepta un numeral romano, por si lo que tienes delante es un MCMXCIV.

Tabla de referencia

Los que más se consultan, para no tener que abrir nada:

CifraEn letrasCifraEn letras
11once100cien
15quince101ciento uno
16dieciséis200doscientos
20veinte500quinientos
21veintiuno900novecientos
22veintidós1 000mil
30treinta1 500mil quinientos
31treinta y uno10 000diez mil
40cuarenta21 000veintiún mil
50cincuenta100 000cien mil
60sesenta1 000 000un millón
70setenta1 500 000un millón quinientos mil
80ochenta1 000 000 000mil millones
90noventa1 000 000 000 000un billón

Los acentos de dieciséis, veintidós, veintitrés y veintiséis son obligatorios, y son las cuatro palabras que más se escriben mal de toda la lista. El motivo es que la forma natural de armarlas —pegar dieci- o veinti- delante del número suelto— produce dieciseis y veintidos, sin la tilde que exige la nueva sílaba tónica. Es un descuido fácil escribiendo a mano, y también el que se le escapa a más de una herramienta automática.

Otras formas del mismo número

Además de cardinal y ordinal, el español tiene tres series más que la herramienta muestra en el panel Otras formas cuando escribes un número entero:

  • Fraccionarios o partitivos, para las partes: un medio, dos tercios, tres cuartos. Desde el 11 se forman con el sufijo -avo: un onceavo, un veinteavo, un treintavo. Cuidado con el uso extendido de «un doceavo» para decir el duodécimo: el partitivo nombra una parte, el ordinal nombra una posición.
  • Multiplicativos, para las veces: doble, triple, cuádruple, quíntuple. Existen hasta el duodécuplo y el céntuplo, pero por encima de cinco casi nadie los usa y se dice multiplicado por seis.
  • Colectivos, para los grupos: par, terna, docena, quincena, veintena, centena, millar. No hay uno para cada número; solo unos cuantos tienen nombre propio.

Sobre la precisión de esta herramienta

Todo lo anterior está verificado por una batería de más de trescientas comprobaciones que se ejecuta cada vez que el sitio se compila: si alguna regla dejara de cumplirse —el apócope, los acentos, la concordancia, el de del millón, los mil millones— la página no llegaría a publicarse. Es una decisión deliberada, porque los errores de este tipo no se ven: una cantidad mal escrita se lee perfectamente y solo falla cuando alguien la cobra.

Los límites, dichos claramente: el convertidor llega a sesenta y seis cifras, los ordinales a 999 999 999 y los romanos a 3 999 999. Las cifras nunca salen de tu navegador.

Y si además de escribir el número necesitas darle formato, el generador de letras convierte cualquier texto a estilos Unicode que se pegan tal cual en otra aplicación: las letras en negrita son el único estilo con cifras propias, útil para destacar un precio en un mensaje, y las letras cursivas funcionan mejor para una fecha en una invitación o una dedicatoria.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se escribe una cantidad en letras?

Se escribe el número entero en palabras, seguido del nombre de la moneda y de los centavos. Lo que más se equivoca no es la cifra grande sino el final: si la cantidad termina en 1, se escribe «un» o «una», nunca «uno». Son veintiún pesos, no veintiuno pesos. Escribe la cifra arriba y la herramienta aplica esa regla sola.

¿Cómo se escribe 1000 en letras?

Mil, sin nada delante. Es el error más común en los convertidores: escriben «un mil», que no existe en español. Sí se dice «un millón» y «un billón», porque millón y billón son sustantivos, pero mil es un adjetivo y no lleva artículo. En cambio 21 000 sí lleva su multiplicador: veintiún mil.

¿Cómo se escribe una cantidad con letra en un cheque mexicano?

En mayúsculas, con la moneda y los centavos como fracción sobre cien: MIL QUINIENTOS PESOS 50/100 M.N. Las siglas M.N. significan moneda nacional. Muchos bancos piden además asteriscos a los lados para que nadie pueda añadir palabras. La pestaña Cheque de esta página genera ese formato exacto.

¿Qué pasa si la cantidad en número y en letra no coinciden?

En México manda la letra. El artículo 16 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito dice que si el importe está escrito a la vez en palabras y en cifras, en caso de diferencia vale la suma escrita en palabras; y si aparece varias veces con diferencias, vale la menor. Por eso conviene revisar la letra antes de firmar.

¿Mil millones es lo mismo que un billón?

No, y es la confusión más cara del idioma. En español un billón es un millón de millones, un uno con doce ceros. Lo que en inglés llaman «one billion» son mil millones, un uno con nueve ceros: mil veces menos. Al traducir un informe financiero del inglés, «billion» casi siempre se traduce como «mil millones».

¿Cuándo se escribe cien y cuándo ciento?

Cien cuando el número termina ahí o cuando multiplica: cien, cien mil, cien millones. Ciento cuando sigue algo detrás: ciento uno, ciento veinte, ciento cincuenta mil. La forma «ciento» sola, sin nada después, no se usa para el número 100.

¿Cómo se escriben los números en femenino?

Cambian dos grupos: el uno final (una, veintiuna, treinta y una) y las centenas a partir de doscientos (doscientas, quinientas, novecientas). Doscientas mil personas lleva la a, porque las centenas concuerdan con personas. En cambio doscientos millones de personas no la lleva, porque ahí las centenas cuentan millones, y millón es masculino.

¿Cómo se escribe 1500.50 en letras?

Depende de para qué. Como cantidad, mil quinientos coma cincuenta, o de forma más exacta mil quinientos con cincuenta centésimas. Como dinero, mil quinientos pesos con cincuenta centavos, o en un cheque MIL QUINIENTOS PESOS 50/100 M.N. La herramienta te muestra las tres.

¿Se puede convertir de letras a números?

Sí, en la pestaña Letras a números. Pega el texto tal como lo tengas, con acentos o sin ellos, en mayúsculas o minúsculas, y recuperas la cifra. Tolera las palabras que suelen venir pegadas al importe, así que «mil quinientos pesos con cincuenta centavos» devuelve 1,500.50. También acepta un numeral romano.

¿Hasta qué número llega el convertidor?

Hasta sesenta y seis cifras, que es donde se acaban los nombres de escala del español: después de decillón ya no hay palabra estándar. Los ordinales se detienen antes, en 999 999 999, porque más allá las formas existen en teoría pero no las usa nadie. Los romanos llegan a 3 999 999 con la raya encima.

¿Es gratis y se guarda lo que escribo?

Es gratis y no hay que registrarse. La conversión ocurre en tu propio celular o computadora: el código que hace las cuentas viaja con la página y las cifras nunca salen de tu navegador, así que puedes usarla con importes reales de una factura sin que se envíen a ningún lado.

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